Liricas
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A Don Ata Imprimir
Por el camino del indio
El ánima de don Ata
En su alazán montado
Lo vio pasar la vidala
El aire del cerro,
Las flores del valle
Se le enredan en el alma
Ay, ay, a don Ata.
Una luna tucumana
Alumbra piedra y camino
Y junto a la pobrecita
Lo lloran montes y ríos
Por Tafí del Valle,
Campos de Hacheral
También por la Bomba y Lules
Igual por Amaicha.
La criollita santiagueña
Para aliviarlo del frío
Le teje un poncho pampa
Al payador perseguido
Allá por Barrancas
Y por Salavina
La humilde con la olvidada
Le buscan guarida.
Ahí anda don Atahualpa
Por los caminos del mundo
Con una copla por lanza
Marcando los cuatro rumbos
Que Dios lo bendiga
Lo tenga en la gloria
Por tantos recuerdos lindos
Y por su memoria.
Un arriero solitario
Pasó por Altamirano
Con un silbo nostalgioso
En busca de sus hermanos
Arriando su pena,
Por no encontrarlos
Se fue yendo despacito
Del pago entrerriano.
Se viene clareando el día
Por el Cerro Colorado
Y en las espinas del churqui
Se estrella un rayo cortado
Despierta la añera
Con la Huanchaqueña
San Francisco del Chañar
También Santa Elena.
Un aire de Buenos Aires
Le dio su canto del viento
Y se durmió en una huella
En un estilo sin tiempo
Allá en Pergamino,
Tal vez Santa Rosa
Lo llora toda La Pampa
En una bordona.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
Alguien Imprimir
Con el aullido de una sirena
Por la mañana me desayuno
La ambulancia avanza, hay alguien llorando
En la avenida suena un balazo
Un hombre corre a grandes pasos.
Es un chorro a sueldo, está trabajando
Alguien anda suelto por la ciudad
Buscando a ese alguien, para jorobar
Cuídense de ese alguien, puede estar atrás
Al ladito suyo, por ahí nomás.
Alguien está rompiendo bolsillos
Rascando el último centavito
Alguien tiene mucho, otros pobrecitos
Alguien escarba en la basura
Buscando como matar el hambre
Alguien come sobras, la que deja alguien.
Alguien maneja los hilos fuertes
Del triste verso y la hipocresía
Alguien ya no aguanta, basta de mentiras
Supongo que alguien mete las manos
En los bolsillos de nuestro pueblo
Nadie los controla, alguien es muy bueno.
El mundo está lleno de ese alguien
Que está queriendo un cacho de amor,
Alguien lo da todo, otros con temor
Entre nosotros está ese alguien
Siempre al acecho como un león
Si alguien lo conoce, pues avísenos
Letra y Música: Mario Álvarez Quiroga
(En la casa de la calle Rodó, invierno del '84)
Anduvo Nomás Imprimir
Anduvo nomás
Guapeándole a la vida,
Anduvo nomás
Corajéandole al silencio.
De aquí para allá
Cabizbajo sin protesta,
De aquí para allá
Con sus cuatro hijos a cuesta.
Pelando caña por Tucumán,
En Chaco y Corrientes con el algodón,
Santa Fe lo tuvo entre el maizal,
Bajo la tormenta en medio el temporal.
A ese Julio Arce
Allá por Balcarce, juntando papa
Sin espalda se quedó.
L. y M: Mario Álvarez Quiroga
Ángel de Luz Imprimir
Este largo camino inagotable
Que une y separa nuestras vidas
Este largo camino es el de siempre
El que viajas conmigo diariamente.
Eres ángel de luz y fantasía
Eres parte del aire y el paisaje
Unas gotas de agua en el desierto
Que mis ojos arrojan un silencio.
Como duele saber tu lejanía
En el ir y venir de nuestros días
En la travesía de estos viajes
En este camino por la vida.
Como duele saber tu lejanía
En el ir y venir de nuestros días
Te reclamo en el paisaje
Que mis ojos denuncian
En el verde del camino
Donde anda tu figura, ay, ay,ay
Tu figura aborigen
Tu figura de barro
Que sostiene mi vida
Desde hace tantos años, ay, ay...
Como duele saber tu lejanía...
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
Angustia Imprimir
Las calles que un día nos vieron
Bañarnos de luna en la oscuridad
Hoy dicen que un día te fuiste
Con la misma luna de aquel carnaval.
De ausencias se mojan mis ojos
Cuando en el recodo de mi ansiedad,
Destapo el baúl de recuerdos
Y encuentro migajas de mi soledad.
Este libro de mis horas
En sus páginas esconde una flor
Reseca y sin marchitarse,
Allí entre sus hojas, se esconde el amor.
De angustia conmigo la noche
Parece un fantoche buscando el azar
El ángel de amor destruído
Mordiendo el estío del frío carnal.
Si el puente de amor sobre el río
Se lleva al olvido tus ganas de amar
Mi brazo es el cauce extendido
Que moja las horas de verme llorar.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
Viernes 26 de Octubre de 2007(Camino al Parque)
Así como el Humo Imprimir
Así como el humo
Así me consumo
De tu vida lejos
Aquí en este mundo.
Silencio que hiere
Un sueño despierto
En la media noche
Es solo desierto.
Mis manos desnudas
En las escrituras
Pronuncian tu nombre
Llenos de ternura.
Caminas conmigo
En este destino
Respiras el aire
Aquel que respiro.
Bebí la inocencia
De tu fantasía
También la locura
De tu rebeldía.
Esos años fueron
De andar sin preguntas
Hoy es un recuerdo
Que no muere nunca.
Tanta rebeldía
Y tanto coraje
Se nos fue muriendo
Igual que la tarde.
Caminas conmigo
En este destino
Respiras el aire
Aquel que respiro.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
Bombos de la Patria Imprimir
Llega el amanecer
Un lindo despertar
Los bombos de la patria
Allá en el pago, sonando están.
Desde el Indio Froilán
Listos para salir
La marcha de los bombos
Rumbo a la plaza, bombo y violín.
Se oye retumbar
Pasaron la Colón,
Por la Belgrano vienen
Librando cantos con emoción.
La plaza Libertad,
Frente a la catedral
Estalla de legueros
Santiago vive una vez más.
Carlos Saavedra, va
Allá en la procesión
Hablando de la peña
Que cielo arriba nos preparó.
Santiago una vez más
Festejando está,
Ese montón de años
Que ya ni cuenta los que vendrán.
Y de regreso ya,
A orillas del canal
A la sombra del patio
Hay un buen guiso pa' comenzar.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
05-06-2008
Desde mis Ojos Imprimir
Mis ojos en un grito
Desesperado
La luz del día vieron
Hace unos años
Mi madre con sus manos
Secó el llanto
De mis ojos de niño
Desesperado
Mis ojos vieron
Todo lo malo
También lo bueno
Que hay en el hombre
Por conocer
Mis ojos por la vida
Te van buscando
Mis ojos en un grito
Desesperado
Mis mansos ojos
Sencillamente
Están pidiendo
Un mundo nuevo
Por conocer
Mis ojos son un puerto
De las esperas
Con un abrazo abierto
Para el que llega
Tus ojos negros
Como los míos
Caminan juntos
Para encontrar
La felicidad.
Mis ojos luz de luna
En el silencio
Caminan como Cristo
Por el desierto
Atesorando todo
Lejos del miedo
Mis ojos luz de luna
En el silencio
Saben del verde
De los sembrados
De la frescura
De la montaña
También del mar
Mis ojos por la vida
Te van buscando
Mis ojos en un grito
Desesperado
Saben del vino
Fiel compañero
Saben de amigos
Que brindan todo
Sin preguntar
Mis ojos son un puerto
De las esperas
Con un abrazo abierto
Para el que llega
Mis ojos sueñan
Tener un día
Un campo santo
Donde descansen
Su soledad.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
El Aniversario Imprimir
Mañana es el día
De nuestro aniversario
Y pienso cuantas cosas
Pasaron estos años
Recuerdo el encuentro,
Mordiéndonos las dudas
De nuestra inocencia
A la luz de la luna.
Hablando de recuerdos,
Recuerdo aquellos días
De la melancolía,
Del sol y aquel invierno
Las horas calcinadas,
Alimentando el cuento
De dos enamorados,
Del sueño del amor.
Las hojas del otoño caminan por la sombras
Y el alma junta trinos de nuestro amanecer
La vida en los rincones tejió para nosotros
Una balsa de sueños para el atardecer.
Los días van mutando
De a uno como el tiempo
Y el viento muda espejos
De nubes en silencio
Y el uno con el otro
Es parte de lo nuestro
Porque nada se ha muerto,
Y vive en este amor.
L y M: Mario Álvarez Quiroga
08-05-2008 16:45 Hs. La Roza Bs. As.
He Vuelto Imprimir
He vuelto amor, he vuelto
A la casa de mis padres
El patio ya no es el patio
Donde dormía la tarde.
He vuelto amor, he vuelto
A los lugares que un día
Nos vieron jugar cantando
Disfrutando de la vida.
He vuelto amor, he vuelto
A recoger lo perdido
Aquel abrazo sincero
Ese del primer amigo.
He vuelto amor, he vuelto
De donde nunca he partido
Con lágrimas en los ojos
Ahogándome en un suspiro.
He vuelto amor, he vuelto
A sentarme bajo el árbol
Donde mi padre solía
Alivianar el cansancio.
He vuelto amor, he vuelto
Con dos retoños prendidos
De la mano de tu mano
Y el corazón repartido.
He vuelto amor, he vuelto
Con mi loca fantasía
Pensando encontrarlo todo
Aquello que no se olvida.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
19-01-94 23-07-97 Fonrouge 2231
Viernes 18-02-2000 Totoral
Identidad Santiagueña Imprimir
Soy ese cantor señores
De profesión santiagueño
Tengo un corazón amigo
Y el alma llena de sueños,
Y una garganta cantora
Para expresar lo que siento...
De chango me cobijaba
La plaza grande del centro
Allí lustraba zapatos
De los señores del pueblo,
Y me ganaba la vida
Sacando brillo a los cueros...
Amo el olor del chipaco
Del mistol y el pan casero,
Por eso es que cuando canto
Denuncio de donde vengo
Porque hay en mi voz aromas
De Santiago del Estero.
Los cantores santiagueños
Honramos a nuestra tierra
Porque tenemos el alma
Tallada en buena madera,
Y en el corazón llevamos
Estirpe de chacarera!
Soy ese cantor señores
Embajador santiagueño
De piel morena y curtida
Por los infiernos de Enero,
Y un corazón flor y espinas
De los tunales bandeños...
Soy cantor de cielo abierto
Gorrión de muy bajo vuelo
Para no estar nunca lejos
Del reclamo de mi pueblo,
Porque es un honor muy alto
Ser un juglar santiagueño.
No hacen falta diccionarios
Ni libros, ni geografía,
Porque le canto al paisaje,
Al hombre y a las salinas
Y a las típicas costumbres
De toda la tierra mía...
L: Miguel Ángel Morelli
M: Mario Álvarez Quiroga
La Juán Saavedra Imprimir
Viento norte santiagueño
En tu brisa traerás
Música de salamanca
Para que la baile Juan
Al repique de un leguero
La mudanza brillará
A ver chango santiagueño
Préstame tu voluntad.
Amigo de los amigos
Y sencillo como el pan
Gustador de vino tinto
Santiagueño por demás.
Báilamelo Juan Saavedra
Una trunca nada más
A ver chango santiagueño
Préstame tu voluntad.
La noche pide una copla
Con gusto a tuna y mistol
El bombo pide un malambo
Zapateao en sol mayor.
De cada jardín que estuvo
Siempre se llevó una flor,
De cada pueblo un cariño
Preñadito de emoción.
De la mano de su hermano
Seguro lo encontrarán
Hecho cruz en remolino
Zapateando hasta el final.
Letra y Música: Mario Álvarez Quiroga Sarandí 31 Cap. Fed. (Verano del '80)
Niña del alma, hermana mía. Imprimir
Gracias por darme
La ternura que hay en ti
Niña del alma
Hermana mis, flor de abril
Te llevo siempre
En el recuerdo de la infancia
En el presente junto a mí.
Las tardecitas
Se vestían color gris
Y en las veredas
La niñez se hacia sentir
La ronda estaba
En la sonrisa de nosotros
Y en la luna de jazmín.
Gracias por darme
Una hermana madre
Gracias por darnos el ser
De compartir una vida madre
Que el tiempo ofrece sin ver.
Con la dulzura del sueño volver
A la casita de ayer
Y en ella contar los grillos juntos
Que en mi canto están llorando.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
Bs. As. Otoño de 1979
Ñaupa querido Imprimir
Allá va Sixto querido
Con su vuelo de cantor
Llevando coplas al cielo
Pa' los ángeles de Dios.
Camino a la gloria eterna
Llegará con su violín
Con responsos de vidalas
De los pagos de Mailin.
La noche vino a dejarle
A Salavina una cruz
Así la conserve siempre
Con honor y gratitud.
Quien dice que ha muerto Sixto
Sixto jamás morirá
Cantará con la changada
Pa' toda la eternidad.
Sachas guitarras del monte
Toquen, toquen pa' bailar
Que el violín de Sixto quiere
Que no dejen de tocar.
Ampisunas, amorani
Huackachiara el amor
Ñaupa, ñaupa de los pobres
Sigo juntando mistol.
Llora lágrimas la tarde
Nunca serán por demás
Coplitas para tu llanto
Compañeras del final.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga (26 – ABR – 2009)
Paisajes del sur Imprimir
Paisajes del sur benditos
Rodando conmigo van
Trashumantes de misterios
Alegran mi soledad.
Calafates y jarillas
Entre molles y coirón
La perdiz protege el nido
Cuando llega la oración.
Esa nieve del invierno
Derretida por el sol
Forma un río milenario
Que atraviesa el cañadón.
Patagonia del guanaco
De la nieve y el ñandú
Bajo un cielo bendecido
Por la diosa Cruz del Sur.
Pampa adentro de la noche
Brama el puma su dolor
De saberse arrinconado
Por el hombre y su rencor.
Entre ovejas y montañas
El tehuelche siempre va
Alegrando con su canto
Su vida y su libertad.
Y el minero allá en el Turbio
En su mina de carbón
Come el pan de la amargura
En el negro socavón.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
Penas y alegrías del amor Imprimir
Paisajes del sur benditos
Rodando conmigo van
Trashumantes de misterios
Alegran mi soledad.
Calafates y jarillas
Entre molles y coirón
La perdiz protege el nido
Cuando llega la oración.
Esa nieve del invierno
Derretida por el sol
Forma un río milenario
Que atraviesa el cañadón.
Patagonia del guanaco
De la nieve y el ñandú
Bajo un cielo bendecido
Por la diosa Cruz del Sur.
Pampa adentro de la noche
Brama el puma su dolor
De saberse arrinconado
Por el hombre y su rencor.
Entre ovejas y montañas
El tehuelche siempre va
Alegrando con su canto
Su vida y su libertad.
Y el minero allá en el Turbio
En su mina de carbón
Come el pan de la amargura
En el negro socavón.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
Réquiem para la tierra Imprimir
Todo cambia en la tierra
Menos la tierra
En su vientre acuna
Toda la fuerza
Ella desploma el día
Bajo del monte
En la sombra de un árbol
Juntito al hombre.
Camina por la noche
De los silencios
Con un ruego de siglos
Para sus muertos
Nadie escucha sus voces
Esa imposible
Sueñan con destruirla
Con sus misiles.
Toda la tierra llora
Por las torturas
Que los hombres ejercen
En su locura
Cuidemos de la tierra
Que nos da vida
Ella es la esperanza
Que no termina.
Cuidemos de la tierra
Como una madre
Cuida todos sus hijos
Cuando los pare
Es la madre de todos
Amamantando
Esas vidas que sufren
El desamparo.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
Un día más, en mis días. Imprimir
Que sería la casa
Si no estuvieras aquí
Sería como el frío
Del otoño en el jardín
Por suerte no es así,
Aún sigues aquí
Alegrando mi vida
En el diario ir y venir.
Pegado en el armario
Un dibujo de cartón,
Un sol de primavera
Le sonríe a un corazón
Me invade la emoción
Y miro alrededor,
Y sobre la mesa
Hay flores en el jarrón.
Por el amor, por la emoción del corazón
Por esos años mas allá de la pasión,
Por esa plenitud, por tu entrega total,
Mi alma te agradece por estar un día más.
A mi lado...
Un día más
A mi lado
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
1ra. canción compuesta con la batatarra
Vieja vitrolita Imprimir
Esta ciudad contaminada
Que nos hunde en un abismo
Huele a porro en los zaguanes
Y nos crea un laberinto.
Estrellado el pavimento
Con chapitas de colores
Y hacinadas porquerías
Se disputan los cordones.
Un chabón te ofrece merca
En un bar de Plaza Flores
Como queriendo salvarte
De todo tu mal de amores.
Suena, suena vitrolita
Sigue escupiendo mentiras
Síguenos subestimando
Mientras este mundo gira.
De Gardel siempre comentan
Parece de otro planeta
Poco y nada de Lito Nebbia
Menos del flaco Spinetta.
Si te subes a un colectivo
Alguien te vende la vida
Como en el mejor mercado
Vale su mercadería.
Llena, llena de afiches
Las paredes anunciando
Vótelo a este fulano
El puede tal vez, salvarnos
Suena, suena vitrolita
Sigue escupiendo mentiras
Síguenos subestimando
Mientras este mundo gira.
En los barrios se disputan
Heavy Metal, Los redondos
Mientras en La recoleta
Soda Estéreo, de quilombos
Yira, yira la mentira
Como Roxy por las calles
Y siento tanta impotencia
Por saberme tan cobarde.
Teniendo tanta riqueza
No puedo entender paisano
Como hay tanta pobreza
En este país hermano.
Suena, suena vitrolita
Sigue escupiendo mentiras
Síguenos subestimando
Mientras este mundo gira.
Venimos de las provincias
A vivir amontonados
Dejando nuestras familias
En busca de nuevos mangos.
Golpeando puertas y portones
Llevo más de veinte años
Se me está yendo la vida
Como las hojas de un árbol.
Te dicen joven poeta
Después de cincuenta años
Y te pasaste la vida
Escribiendo y esperando.
Suena, suena vitrolita
Sigue escupiendo mentiras
Síguenos subestimando
Mientras este mundo gira.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
Angustia Imprimir
Las calles que un día nos vieron
Bañarnos de luna en la oscuridad
Hoy dicen que un día te fuiste
Con la misma luna de aquel carnaval.
De ausencias se mojan mis ojos
Cuando en el recodo de mi ansiedad,
Destapo el baúl de recuerdos
Y encuentro migajas de mi soledad.
Este libro de mis horas
En sus páginas esconde una flor
Reseca y sin marchitarse,
Allí entre sus hojas, se esconde el amor.
De angustia conmigo la noche
Parece un fantoche buscando el azar
El ángel de amor destruído
Mordiendo el estío del frío carnal.
Si el puente de amor sobre el río
Se lleva al olvido tus ganas de amar
Mi brazo es el cauce extendido
Que moja las horas de verme llorar.
L. y M. Mario Álvarez Quiroga
Viernes 26 de Octubre de 2007(Camino al Parque Avellaneda)
Anmuy Imprimir
Anmuy , Anmuy, Anmuy
Te llama mi corazón
En silbo de mi quena
Te busco en la oración.
Anmuy , Anmuy , Anmuy
La noche se roba el sol
Acurrúcame contigo
En el fuego de tu amor
Anmuy , Anmuy , Anmuy
Estoy esperándote
Hasta la luna en lo alto
Me la imagino mujer.
Ven ,ven ,ven
Baja del alto de una vez
Hoy es domingo
Mi arisca runa
Tu abajeño te quiere ver.
Tata , Inti, Anmuy
Abrígame con tu luz
Juro por lo que más quiero
Con la señal de la cruz.
Pachamama ,madre
Cobriza dulce mujer
Abrígame en tu vientre
hasta el amanecer.
L Y M : Mario Álvarez Quiroga
De sal y arena Imprimir
Camino de Santa Rosa , yo me voy
Lleno de sal y arena ,el corazón
A orillas del camino , un cardo en flor
Me devuelve el perfume del adiós
De nuestro adiós quebrado de emoción
Riñendo en la distancia por los dos
Lirio moreno , la luz de tu recuerdo
Se hamaca con la luna
La cruz del sur en tu voz
me grita amor
Desnúdame en la bruma
Y así buscándote voy, por esta pampa
Plena de atardeceres
Y en mi tapera grave aquel amor
Amor que nunca muere
Vientito de la pampa silbador
Decícelo al oído mi canción
Que la llamita vive en un rincón
Alumbrando el recuerdo del adiós
De nuestro adiós quebrado de emoción
Riñendo en la distancia por los dos
Lirio moreno la luz de tu recuerdo
Se desnuda en la bruma...
(L: M. A. Quiroga/M: L. Molina)
El Abrazo Imprimir
Ese abrazo en silencio,
Sin decir una palabra
Y sentir adentro mío
El calor que me brindaba.
Nos miramos a los ojos
Como quien entiende todo,
Como quien entiende nada
Me lloré sobre sus hombros.
Abrazados recorrimos
Nuestras vidas en el tiempo
Y supimos al instante,
El abrazo del encuentro
Nuestras manos desbocadas
En la espalda se frotaron,
Como reclamando al niño
Que perdimos con los años.
Cuanto vale un abrazo
Compañera de los sueños
Nada vale el universo
Sin el roce de tus dedos,
Un abrazo al despedirte,
Un abrazo al encontrarte
Un abrazo para siempre
Se murió en esta calle.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
Por las calles de Buenos Aires
04-06-2008
El Algarrobo Imprimir
Hay un algarrobo que empuja la calle
Como reclamando su espacio virtual
El frío cemento le tapó las venas
Ahogando su tronco, tronco umbilical.
Desde el mismo vientre, de la madre tierra
Abrió su camino en el veredón
Allí la infancia de pájaro niño
Cantó a la sombra su primer canción.
Contigo crecimos guerreros de sueños
Pelota de trapos, riñas del montón
Cubría mi cuerpo en las escondidas,
Cuando al “escondido”, jugábamos tu y yo.
Árbol de los mates de profundas siestas,
De filosofarme, creyéndome Dios
Utópicamente, tu “Tarzán” de ramas
Vuela en el silbo de su gris gorrión.
Hoy andan diciendo que van a voltearte
Porque le molestas al vecino aquel;
Que llegó un día cuando eras un árbol
Preñado de trinos al amanecer.
Una sola hoja que caiga contigo
Estará ahogando conmigo el dolor
Ojala mis ruegos te amparen del filo
Del frío maldito de tu destructor.
Poesía: Mario Álvarez Quiroga
21-03-2008 Viernes Santo.
Barrio “El Vinalar” en lo de mi hija Eliana.
He Vuelto Imprimir
He vuelto amor, he vuelto
A la casa de mis padres
El patio ya no es el patio
Donde dormía la tarde.
He vuelto amor, he vuelto
A los lugares que un día
Nos vieron jugar cantando
Disfrutando de la vida.
He vuelto amor, he vuelto
A recoger lo perdido
Aquel abrazo sincero
Ese del primer amigo.
He vuelto amor, he vuelto
De donde nunca he partido
Con lágrimas en los ojos
Ahogándome en un suspiro.
He vuelto amor, he vuelto
A sentarme bajo el árbol
Donde mi padre solía
Alivianar el cansancio.
He vuelto amor, he vuelto
Con dos retoños prendidos
De la mano de tu mano
Y el corazón repartido.
He vuelto amor, he vuelto
Con mi loca fantasía
Pensando encontrarlo todo
Aquello que no se olvida.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
La Nueva Revolución Imprimir
Era niño en ese tiempo
Y la gran revolución
Encendía una hoguera
Y en mi padre la emoción,
El salario de un obrero
Era carne de cañón
Y pa’l dolor de cabeza
Una tira de geniol.
De alpargatas marca “Tero”
Se lucía el peón
Y las tripas le silbaban
Por el mate cimarrón,
Pululaban las promesas
Arma de revolución.
Y en el barrio se moría
Del maldito sarampión.
Fui creciendo como todos
Bajo el seno familiar
Con un padre jornalero
Y una madre como el pan.
Un guerrero había nacido
Con cara de redentor
Algunos lo veneraban
Como el “CHE” el salvador.
Idealista era el hombre
No creía en la traición
Soñaba liberar pueblos
De la maldita opresión.
Llegaron los trepadores
Atravesando el umbral
El de las torpes mentiras
Confundiendo a los demás
Por derecha se montaron
Traicioneros, sin moral
Militando sin vergüenza
En la izquierda popular.
A los diecinueve años
La noticia nos frustró
Mataban al gran guerrero
Y el mundo se estremeció.
Mi generación burlada
A ponchazos se morfó
El lavado de cerebro
De la gorra y la traición
Muchos compañeros míos
Hoy se creen lo que no son
Oportunistas de moda
Del caballo ganador.
En la olla hierve el caldo
Caldo gordo por demás
Donde la obsecuencia come
Sin mirar a los de atrás
Pequeños burgueses fachos
Alcahuetes del patrón
Por un puñado de guita
El poder se los comió
Para ser un comunista
Hay que tener condición
Haber nacido cubano
Bajo la revolución.
Rememorando los años
Sigo esperando señor
Que “Mandrake” nos devuelva
Con su magia, la ilusión.
Ha pasado tanto tiempo
De la gran revolución
Volvieron las alpargatas
Y más hambre en el peón.
La bohemia del sesenta
Sigue en la procesión
Con el sueño mutilado
Por la gran inquisición.
Esta mayonesa tiene
Poco huevo pal’ color
Esta vez será sin armas
La nueva revolución.
En las remeras se vive
La nueva revolución
Del guerrero asesinado
Con cara de redentor.
L y M: Mario Álvarez Quiroga
La Sombra de tus Años Imprimir
Amiga de mis días y mis horas perdidas
Que vela las heridas de este corazón.
La del abrazo tierno y las amanecidas
La que llora conmigo por causa de este amor.
Con ella le robamos al cielo las estrellas
A la noche la luna a la orilla del mar.
Con ella descubrimos el ocre milenario,
Y encendimos el fuego de tanta soledad.
Ya ves, la noche es larga y está llena de miedos,
Guardemos en secreto esta forma de amar,
Sellemos los ocasos de nuestras despedidas,
Con el vino del tiempo para la eternidad.
Con ella imaginamos el sol en su caída,
En los días de lluvias detrás del ventanal.
Y rescatamos juntos las cosas del olvido
El tango y la tristeza en una peatonal.
La sombra de tus años hoy sigue a mi lado
Con el sueño sagrado como si fuera ayer,
Las hojas de la vida se vuelven amarillas,
Te miro y te bendigo en el atardecer.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
12-08-2008 calle la Rosa
LLueve en Diciembre Imprimir
Llueve en mi vida , llueve
Hoy doce de diciembre
Y el agua entre los pinos
Cae y cae y tu no vienes.
A rescatar el ángel
De la melancolía
Que anda entre mis ropas
Hurgando a solas el alma mía
Cuanta nostalgia herida
Me arranca de este día
Y anda buscando a tientas
El ciego beso de la despedida
Y camina conmigo
Como una sombra rosa
Que se moja en el vino
Y por las noches llama y te nombra
Llueve en diciembre , llueve
Y allá por Santa Rosa
Una muchacha mira tras las cortinas
Pasar las horas
Llueve en Calamuchita
Y yo mirando un cuadro
Del amigo Touriño
Buscando el ángel de los milagros.
L y M : Mario Álvarez Quiroga
Mi Silencio Imprimir
Mi silencio es un salmo
Que camina por tu cuerpo
Meditando paso a paso
Del corazón para adentro.
Y me detengo en tus ojos
Aquellos que me condenan
A encarcelar mi silencio
Y contemplar la tormenta.
Esta lluvia de tu pelo
Moja el duende de mis ojos
Y me visto de veranos
Y camino por tus hombros.
Bajo al borde de tu boca
Buscando el lirio perdido
El que desvela mi tiempo
El beso jamás prohibido
Y sigo con mi silencio
Nuestro salmo y el secreto
De saber que somos juntos
Una fábrica de sueños.
Mario Álvarez Quiroga
Cafayate Salta (Hotel Emperador)
25-02-97
Niña del Alma, Hermana Mía Imprimir
Gracias por darme
La ternura que hay en ti
Niña del alma
Hermana mia, flor de abril
Te llevo siempre
En el recuerdo de la infancia
En el presente junto a mí.
Las tardecitas
Se vestían color gris
Y en las veredas
La niñez se hacia sentir
La ronda estaba
En la sonrisa de nosotros
Y en la luna de jazmín.
Gracias por darme
Una hermana madre
Gracias por darnos el ser
De compartir una vida madre
Que el tiempo ofrece sin ver.
Con la dulzura del sueño volver
A la casita de ayer
Y en ella contar los grillos juntos
Que en mi canto están llorando.
L: y M: Mario Álvarez Quiroga
Bs. As. Otoño de 1979
Otoño en Tintina Imprimir
Tiene el otoño en mi pueblo
Color de cobre y herrumbre
Color de tierra morena
Flor de salitre y alumbre.
El viento barre las hojas
Con un silbido cansino,
Y alza su abrigo la tarde
En el ocaso perdido.
Es el otoño en Tintina
Como el marrón de tus ojos
Con la tristeza en las calles
Y un sueño lento de antojos.
Es el otoño en Tintina
Hombre, mujer y coraje
Canto de hachas en el alba
Canción que canta el obraje.
Letra y Música: Mario Álvarez Quiroga
Te escribo del Corazón Imprimir
Desde Plaza Once te escribo estas líneas
Mirando una estatua inmutada y sola
Con tanto bullicio y un banco aburrido
Yo aquí estoy pensando todo lo vivido.
Soy solo una sombra que todos ignoran
Soy un laberinto de preguntas mudas
Porque si me amaste, porque si te he amado
El amor de a poco se nos fue alejando.
Y hoy, me mata tanto olvido el corazón
No es fácil estar solo y sin vos
Todo se torna gris, se apaga el sol
Y hoy aquí, sin magia, sin amor, sin tu calor.
Y esta ciudad que ignora mi dolor
Te escribe el corazón esta canción.
Veo correr la gente a las terminales
Y viene el recuerdo a correr conmigo
Mientras en bandadas vuelan las palomas
Yo te estoy pensando casi a toda hora.
La vida nos moja a veces los ojos
Con un desengaño, un amor perdido
Pero el sentimiento no entiende de olvido
Y hace que nos duela todo lo vivido.
L: Omar Roldán
M: Mario Álvarez Quiroga